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Un transistor que aguanta 600 °C y se puede fabricar en una planta de chips normal

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UNOVSUNO Editorial
··hace 24 días·schedule4 min lectura
Un transistor que aguanta 600 °C y se puede fabricar en una planta de chips normal

La Universidad de Kioto ha construido un transistor de carburo de silicio que funciona a 600 grados usando el mismo proceso de dopado que las fábricas comerciales. Ese último detalle es lo importante.

Un equipo de la Universidad de Kioto ha construido un transistor que funciona a 600 grados centígrados. Lo llamativo no es la temperatura: es que se puede fabricar con la maquinaria que ya existe.

Qué ha pasado

El transistor es de carburo de silicio (SiC) y opera a 600 °C, 873 kelvin. Lo firman Mitsuaki Kaneko, Shunya Shibata y Tsunenobu Kimoto, y el trabajo se publicó este mes en APL Electronic Devices.

La cifra que de verdad enseñan es otra, menos vistosa y más importante: consiguieron reducir a menos de 0,1 voltios, a 400 °C, la diferencia entre la tensión umbral que habían diseñado y la que midieron. En el diseño convencional esa desviación superaba los 2 voltios. Un transistor cuyo umbral no se sabe dónde va a quedar no sirve para construir circuitos.

Los dos trucos

El primero es poner la puerta debajo del canal en vez de encima. Durante el dopado por implantación iónica, parte de los iones penetran más de lo previsto —un efecto llamado canalización— y esa cola de dopantes descolocados era justo lo que desviaba el umbral en los diseños de puerta superior. Con la puerta abajo, esa cola queda capturada y compensada.

El segundo es una estructura de doble pozo que aísla cada dispositivo dentro de una unión pn, en lugar de confiar en el sustrato de carburo de silicio semiaislante que hay debajo. Ese sustrato tiene un problema al calentarse: deja de aislar y empieza a filtrar corriente a través de la oblea. Con el nuevo esquema, la fuga que queda está cerca del suelo teórico que impone el propio material, así que ya no hay mucho más que rascar a nivel de dispositivo.

Por qué «se fabrica en una planta normal» es la clave

Ya existen chips que aguantan estas temperaturas. El Glenn Research Center de la NASA ha mantenido circuitos integrados JFET de carburo de silicio con más de 175 transistores funcionando más de un año a 500 °C al aire libre, y 60 días a 460 °C y 9,3 megapascales, simulando la superficie de Venus, sin ningún blindaje.

La diferencia es cómo se hacen. Los de la NASA se construyen sobre un proceso epitaxial a medida, hecho a mano para ese propósito. Los de Kioto usan implantación iónica, que es el paso de dopado estándar en cualquier fábrica comercial de chips. Uno es una proeza de laboratorio; el otro encaja en una línea de producción que ya existe.

Lo que todavía no funciona

El transistor es «normalmente encendido»: conduce sin que se le aplique tensión en la puerta, y por tanto consume en reposo. Para hacer lógica eficiente hacen falta pares complementarios construidos con dispositivos normalmente apagados, y este no lo es.

El grupo de Kimoto ya ha demostrado puertas lógicas complementarias de carburo de silicio a 350 °C, y su siguiente paso declarado es diseñar dispositivos normalmente apagados con esta nueva estructura. Hasta que eso ocurra, es una pieza excelente sin el circuito que la aprovecha.

Qué significa para ti

Nada de esto va a acabar dentro de tu móvil ni de tu portátil, y conviene decirlo sin rodeos. La electrónica de consumo trabaja a temperaturas donde el silicio de toda la vida es más barato y más rápido. La lógica de alta temperatura es un nicho pequeño al lado del mercado del carburo de silicio como material de potencia, que ese sí está creciendo de verdad.

Donde importa es en los sitios donde hoy hay que meter refrigeración, blindaje o cableado largo solo para sacar la electrónica de la zona caliente: el interior de un motor, una turbina, un pozo geotérmico, una perforación profunda, la industria pesada. Cada uno de esos sistemas se simplifica si el sensor y su circuito pueden vivir donde está el calor.

Y sí, también las misiones a Venus, donde la superficie ronda los 460 °C. Que ese entorno pase de «hace falta un proceso a medida» a «cabe en una fábrica comercial» es, precisamente, la clase de cambio que hace que las cosas ocurran.

¿Qué te parece más útil, un chip más rápido o un chip que aguante donde ninguno aguanta?

Fuentes

Fuente original: tomshardware.com

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